Cuéllar detalló que el complejo industrial ya cuenta con un 80 % de la tierra comprometida y con seis cartas de intención de compra-venta de lotes, además de negociaciones con cuatro inversionistas más.
Los vecinos señalan que el funcionario no solo cerró el paso, sino que además está construyendo un área que no le corresponde, alterando la infraestructura de la zona sin permisos visibles ni consulta previa.