Aunque el presunto agresor fue detenido, recuperó su libertad horas después al pagar siete mil pesos, lo que ha levantado fuertes cuestionamientos sobre el actuar de las autoridades y un posible trato privilegiado.
Tras causar los destrozos, el agresor se retiró del lugar. El presidente de comunidad intentó darle seguimiento para documentar los hechos y proceder conforme a la ley, a fin de que se deslinden responsabilidades.