Los manifestantes hicieron un llamado al Gobierno del Estado y a la Secretaría de Salud para que intervengan y revisen el actuar de los funcionarios señalados.
Trabajadores denuncian que la líder ha mantenido secuestrado al sindicato, beneficiando solo a su círculo cercano, manipulando procesos internos y utilizando su red de “palancas”.
Esta acción fomentaría la explotación sexual o incluso podría generarse una nueva modalidad de operar para la trata de personas sin que ninguna autoridad haga algo al respecto.