Un hospital público que se financia con dinero de los contribuyentes y que, en lugar de cumplir su deber, le da la espalda a la gente para celebrar entre risas y aplausos mientras los enfermos esperan afuera.
El caso que más polémica ha generado es el de Fátima Montserrat Paquini Hernández, quien presuntamente habría ejercido funciones legales utilizando documentación profesional irregular.