El municipio se encuentra en una encrucijada, entre la necesidad urgente de atención a los problemas de inseguridad y la falta de liderazgo visible por parte de las autoridades locales.
El edil a pesar de sus discursos, en los hechos demuestra que tanto los niveles de inseguridad como la nula capacitación de los policías ha desarrollado que los delincuentes operen con la permisibilidad de las autoridades.
En varias ocasiones, los delincuentes han irrumpido en las instalaciones educativas, robando equipos de cómputo, material didáctico, e incluso muebles.